4TA columna para "Radio Contempo" encuentrala todos los lunes en http://radiocontempo.wordpress.com/Poco supe de la sirenita esta semana, hablé brevemente con ella, pidiéndome ayuda para abrir su twitter y que le explicara como usarlo, por motivos de trabajo no la pude ver y por lo tanto su twitter sigue pendiente y mas que nada el tutorial necesario para que la sirenita ya sea parte del ciberespacio de 140 caracteres.
Pensando sobre que podía escribir esta semana, ya que no tengo el update necesario para llenar de contenido y seguir el proceso de si la sirenita elige quedarse en su cabaña o correr hacia el castillo, siendo que esta columna esta enfocada a la encrucijada sobre si se debe divorciar o no, me di cuenta que no era necesario alzar el teléfono y propiciar una larga conversación para tener material para escribir, porque como mujer, creo que llevo una sirenita dentro, en el sentido de que no importa la encrucijada por la que estemos atravesando, siempre nos encontramos en situaciones en nuestras vidas, donde debemos dejar ir, buscar nuevos caminos, darle forma a las soluciones mediante nuevas formas de pensamiento y sobre todo afrontando las consecuencias de nuestros actos.
Apenas llevaba escasos renglones redactados de esta columna, cuando recibí un e-mail de mi papa en mi blackberry, en resumidas cuentas me dijo que había hablado con mi mamá y le había comentado que estaba muy fría e indiferente con ella y si no cambiaba mi actitud no le iba a quedar de otra mas que dejarme de hablar, porque esto tiene a mi mamá muy triste. Contesté el e-mail inmediatamente reaccionando al segundo y diciendo: “saben que los quiero y si he estado fría ha sido por fallas de comunicación, no por otra cosa”.
¿Y mi sirenita apá?. Creo que traigo distraído el sireneo, mi respuesta fue un no enfrentar la situación y tratarme de salir por la tangente lo mas rápido posible. Me detuve a pensar el e-mail y las palabras de mi papá son muy ciertas, esta sirenita que llevo dentro, anda medio perdida, no ha entrado en su zona de confort, esta casa nueva la tiene “cómoda” pero no se termina de adaptar del todo, el ritmo de trabajo aumenta exponencialmente y aunque no lo acepte, se estresa hasta el punto de aveces no poder dormir por no tener material de escritura y fallar en la fecha de entrega de alguna de sus publicaciones y claro su libro, todo se centra a su libro. Mi libro me tiene en crisis, me tiene enojada conmigo misma, quiero dejarlo ir, pero no puedo desprenderme de el, sin duda ese es el mas grande problema de todos.
Tengo que aceptar que mando escasas señales de humo a mis papas, diciendo por aquí ando, por aquí voy y hacia allá me dirijo y no mas, porque no tengo mas que decir, porque estoy tratando de encontrar que decir y como decirlo, no es porque no quiera o me escude en miles de justificaciones en esta cuartilla o los confunda entre tantas palabras, por eso, debo aplicar mi capacidad de síntesis que mucho trabajo y estudio me ha costado desarrollarla para aplicarla en mis procesos literarios, así que a resumidas cuentas esto es lo que tengo y debo decir:
“Hoy es 10 de mayo y hago pública una disculpa hacia mi mamá, teniéndolos a ustedes como testigos, porque para mi no hay nada mas difícil, por incongruente que parezca, que escribir mis verdades, por mas naturales que suenen. Por eso mamá, perdón por hacerte sentir mal, por no comunicarme y sobre todo por no demostrarte que aquí estoy y que aquí estaré siempre para ti.”
Pensando sobre que podía escribir esta semana, ya que no tengo el update necesario para llenar de contenido y seguir el proceso de si la sirenita elige quedarse en su cabaña o correr hacia el castillo, siendo que esta columna esta enfocada a la encrucijada sobre si se debe divorciar o no, me di cuenta que no era necesario alzar el teléfono y propiciar una larga conversación para tener material para escribir, porque como mujer, creo que llevo una sirenita dentro, en el sentido de que no importa la encrucijada por la que estemos atravesando, siempre nos encontramos en situaciones en nuestras vidas, donde debemos dejar ir, buscar nuevos caminos, darle forma a las soluciones mediante nuevas formas de pensamiento y sobre todo afrontando las consecuencias de nuestros actos.
Apenas llevaba escasos renglones redactados de esta columna, cuando recibí un e-mail de mi papa en mi blackberry, en resumidas cuentas me dijo que había hablado con mi mamá y le había comentado que estaba muy fría e indiferente con ella y si no cambiaba mi actitud no le iba a quedar de otra mas que dejarme de hablar, porque esto tiene a mi mamá muy triste. Contesté el e-mail inmediatamente reaccionando al segundo y diciendo: “saben que los quiero y si he estado fría ha sido por fallas de comunicación, no por otra cosa”.
¿Y mi sirenita apá?. Creo que traigo distraído el sireneo, mi respuesta fue un no enfrentar la situación y tratarme de salir por la tangente lo mas rápido posible. Me detuve a pensar el e-mail y las palabras de mi papá son muy ciertas, esta sirenita que llevo dentro, anda medio perdida, no ha entrado en su zona de confort, esta casa nueva la tiene “cómoda” pero no se termina de adaptar del todo, el ritmo de trabajo aumenta exponencialmente y aunque no lo acepte, se estresa hasta el punto de aveces no poder dormir por no tener material de escritura y fallar en la fecha de entrega de alguna de sus publicaciones y claro su libro, todo se centra a su libro. Mi libro me tiene en crisis, me tiene enojada conmigo misma, quiero dejarlo ir, pero no puedo desprenderme de el, sin duda ese es el mas grande problema de todos.
Tengo que aceptar que mando escasas señales de humo a mis papas, diciendo por aquí ando, por aquí voy y hacia allá me dirijo y no mas, porque no tengo mas que decir, porque estoy tratando de encontrar que decir y como decirlo, no es porque no quiera o me escude en miles de justificaciones en esta cuartilla o los confunda entre tantas palabras, por eso, debo aplicar mi capacidad de síntesis que mucho trabajo y estudio me ha costado desarrollarla para aplicarla en mis procesos literarios, así que a resumidas cuentas esto es lo que tengo y debo decir:
“Hoy es 10 de mayo y hago pública una disculpa hacia mi mamá, teniéndolos a ustedes como testigos, porque para mi no hay nada mas difícil, por incongruente que parezca, que escribir mis verdades, por mas naturales que suenen. Por eso mamá, perdón por hacerte sentir mal, por no comunicarme y sobre todo por no demostrarte que aquí estoy y que aquí estaré siempre para ti.”



0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada