
Siendo las 11:36 pm mi hermano entro apresuradamente a mi habitación. -Hildebrando te trajo esto-. Era un sobre blanco tamaño carta con algo solido en su interior. Tome el sobre, lo abrí y saque de su interior 5 libros de "Cuando el infierno se congele". Sostuve uno de ellos y deje los otros 4 en mi mesa de noche.
Toqué por primera vez la textura de mi libro, lo observe fijamente de frente y vuelta, leí las primeras y últimas hojas de "Cuando el infierno se congele".
Tener por primera vez en mis manos un libro que lleve mi nombre en la autoría y cuyo contenido sea producto de mi pluma, es una sensación libertadora e indescriptible.
Deje "Cuando el infierno se congele" en mi mesa de noche junto con los otros 4 libros, apague mi lampara, el cuarto se cubrió de oscuridad, me tapé y rodé sobre la cama hasta encontrar la posición ideal y dormi, dormi profundamente sabiendo que mi sueño de tantos años, esa noche se había convertido en realidad.




