15 de septiembre de 2011

¿Cuál es el rol del hombre y de la mujer en una pareja?



Hace no más de 72 horas me encontraba platicando vía bb msn con una persona, de la cual me gusta que se dé el tiempo para si mismo, que cuide su cuerpo, que se permita mucho tiempo de calidad para estar con su hija, y por el hecho de que respeta sus espacios. En dicha plática le mencioné: “Ya quiero que sea tal día para consentirte MUCHO”, a lo que él me respondió: “Ese mucho en mayúsculas me gustó“.  Mi respuesta inmediata fue: “Depende de ti que el mucho sea en mayúsculas o minúsculas”.

Al día siguiente en mi clase de , Ariel mi maestro, habló sobre el momento en el que se empieza a construir una relación de pareja; mencionó que dicho momento es cuando se atraviesa por el proceso de ganarse las cosas. Justo después de que pronunció esas palabras, algo empezó a cobrar sentido en aquella frase en la cual el uso de las palabras, ya sea en mayúsculas o minúsculas, dependen de que es lo que espera el de la y de lo que la mujer espera del hombre.

Es por eso que la columna de hoy trata de algo que todos creemos saber, pero estoy seguro que no nos queda muy en claro, el cual es el hecho de: ¿Cómo funcionan los hombres y las mujeres en las relaciones?

Existen ciertas reglas básicas a nivel de espíritu en las relaciones de pareja, y si respetas ese funcionamiento natural, tu relación de pareja va a funcionar de diez.
Para poder ser exitosos en cualquier actividad de nuestras vidas, debemos de entender a profundidad la esencia de lo que trata dicha actividad. Por ejemplo, si queremos ser buenos papás, debemos de entender que la esencia de ser papá, es ser papá, no es ser amigo. En cuanto a relaciones de pareja, la cosa es lo más difícil del mundo, porque hay que hacer de dos personas que tienen dos deseos distintos y dos visiones distintas de la vida, uno en armonía que beneficie a los dos y a los que están a su alrededor también, ya que una pareja de verdad, no sólo se alumbra a sí misma, alumbra a todos los que se encuentran a su alrededor.
Para poder entender la esencia de las relaciones de pareja, primero debemos de saber bien quién es el hombre en una relación. La respuesta es compleja, pero sencilla si la analizas, ya que el hombre a nivel de espíritu es un conducto, un canal, que esta a cargo de traer energía y luz a la relación. ¿Qué significa eso? Que el trabajo del hombre es traer energía, meter goles, hacer que las cosas brillen, pasen, que haya abundancia, es estar, dar, hacer e inyectar.

Ahora, ¿qué es la mujer en una relación? El trabajo de la mujer es dejar al hombre que se sienta como un proveedor, para dejarlo sentirse como hombre. La mujer debe dedicarse a ser mujer, siendo como una vasija, un recipiente, en donde el hombre deposita la energía y la mujer toma dicha energía y la regresa manifestada al hombre, mil veces más de lo que recibió.

El hombre quiere ciertas cosas en una relación y necesita ciertas cosas en una relación. Los hombres necesitan ciertas cosas de su mujer y las mujeres ciertas cosas de su hombre. Mencionamos que el hombre es un canal y como dicho canal de luz, el hombre quiere sentirse como la luz máxima.

Es por eso, que el hombre adopta la actitud de: yo hago todo, te soluciono todo, siendo siempre el proveedor y firme en la actitud de lo se todo, lo doy todo… 

¿Qué produce eso en la mujer? Admiración, apreciación y respeto. Porque cuando no te admiran, no te aprecian y no te respetan, se bloquea el deseo de arreglar las cosas, eso no le permite al hombre ser hombre y eso se da cuando tu mujer no te respeta. A fin de cuentas eso es lo que el hombre quiere recibir: respeto, admiración y apreciación, that´s it.

Lo que la mujer necesita, es distinto, ella necesita recibir energía, que le den, que se preocupen por ella, que le hablen, que la llamen y que le digan que esta hermosa, ya que las mujeres están conectadas a los oídos, es por eso que siempre hay que endulzarle el oído a la mujer.

A un hombre no le funciona que le digan que esta guapo y que es un príncipe, para nada. Un hombre sabe en los ojos de su mujer cuando es respetado y admirado y una vez más, that´s it. Por el contrario, la mujer necesita que su hombre sea un proveedor de energía, de atención, de preocupación y sobre todo, de soluciones.

El problema de hoy en día, es que están mezclados los roles, lo cual no quiere decir que sea una contradicción, ya que la mujer puede trabajar y ser productiva; pero, si en esa actividad no se le permite al hombre ser hombre, ahí es cuando se convierte en un problema, porque nunca vas a poder tener un hombre y jamás vas a poder tenerlo contento.

El gran problema es que cuando el hombre no recibe la apreciación y el respeto de la mujer, se bloquea para dar, por ende deja de hacerlo, lo cual genera que la mujer lo respete y lo admire menos y así es como se terminan las relaciones.

Al principio todo sale natural, yo te respeto de forma natural, te doy energía de forma natural, pero cuando ya empieza la relación en verdad, cuando se acabó el romance y empieza la relación, empezamos a ser condicionales, en el hecho de que la mujer dice yo te respeto solamente si me das y el hombre dice, yo te doy solamente si tu me respetas y me aprecias como canal.

Y en ese, y si tú, y si yo, y si lo otro… nos carga el diablo a todos y se acaban las relaciones. Es por eso que es un trabajo de dos, de dar y recibir, de que la mujer admire, respete y aprecie a su hombre y que el hombre le diga una cantidad infinita de mieles y de alto mantenimiento a nivel del alma a su mujer, para que el ¡MUCHO! en mayúsculas o minúsculas, dependa no sólo de uno de los integrantes de la relación, sino de los dos, de cuanto ha hecho el hombre para ganarse la apreciación de su mujer y de la mujer de tomar esa energía y regresarla multiplicada no sólo en mayúsculas, sino acompañada de un aumento de tamaño de fuente.

8 de septiembre de 2011

¿Por qué es importante generar deseo?



No puedo evitar sentir una constante preocupación por las generaciones jóvenes. No es una simple preocupación, es mas bien, algo que se apodera de mi persona y me obliga a escribir de temas que resultan simples y esenciales para la conducta humana.

Todos experimentamos diferentes ejercicios en el ámbito del ser humano, los cuales se llevan a cabo, o no,  por “n” cantidad de circunstancias. Pero la búsqueda de la gratificación instantánea es una constante en dichos ejercicios y acciones.
He hablado en columnas anteriores de todo lo relacionado a cuestiones del alma, del amor y de que las cosas que verdaderamente valen la pena, deben de costarnos al menos un poco de trabajo para que tengamos algún tipo de satisfacción.
El problema de los seres humanos a través de las generaciones, es que con la cotidianidad, terminamos viendo a la esencia del ser, como un robot y un robot se encuentra lejano a cualquier tipo de sentimientos y por ende, de generar algún tipo de deseo.

El deseo es todo lo que hay, es la clave para todo y no hay nada que pueda detener a alguien que tiene deseo.

El deseo tiene muchas formas, la más recurrente es el deseo de amor verdadero y es por ello que el amor debe costar y mucho. Podemos utilizar la palabra deseo, pero entrar contacto con nuestro verdadero deseo resulta difícil, ya que se oculta por las cosas que nos distraen.
Es momento, en que el ser humano quiera regresar al deseo genuino, a despertarlo, esa es la clave y solo así podremos sanarnos. Intentemos despertar el alma , pues ella tiene un deseo puro.
El deseo de recibir para uno mismo es un mal, una total negatividad, ya que el verdadero deseo del alma es recibir para compartir. Cuando actuamos de forma egoísta, pensando en nosotros mismos, limitamos el deseo en todas sus formas.

Citando el libro 'Kabbalah y sexo' de Yehudá Berg: “Trabajas por que deseas dinero, éxito, tranquilidad mental, prosperidad y una cocina nueva”, comes porque deseas mantenerte vivo o para experimentar el placer de comer algo delicioso, compites en el deporte porque deseas experimentar la emoción de la victoria y el logro, te tomas unas vacaciones porque deseas satisfacer tu deseo de serenidad y de salir de la rutina, tienes relaciones románticas porque deseas recibir y dar amor, miras televisión y vas al cine para satisfacer tu deseo de entretenerte y divertirte, y tienes sexo para satisfacer tu deseo de placer sexual”. Por lo tanto el deseo es la clave de la felicidad, ¿got it?

Cada vez que seguimos las emociones del cuerpo de manera reactiva, alejamos el deseo y el deseo por lo infinito se reduce, ya que se oculta al obtener placer gratis.

La felicidad se expresa en el preciso momento en que se produce la satisfacción del deseo, al momento en que éste se cumple. 

Es por ello que no puedo evitar sentir una constante preocupación por las generaciones jóvenes, que se encuentran carentes de ello.

1 de septiembre de 2011

¿Por qué el amor debe costar y mucho?



Las cosas fáciles como llegan, se van; no duran. La facilidad solo alimenta momentos y no nos hace trabajar en la permanencia.

Conforme pasa el tiempo nos vamos haciendo easy going al respecto de la inmediatez en las relaciones pasajeras, por disfrutar de un momento cool

¿Pero dónde queda el amor? ¿Por qué en vez de solo un momento, lo extendemos a algo a largo plazo, lleno de momentos extra cool?

Como hemos venido explorando en columnas anteriores, todos nos encontramos en una constante búsqueda del amor, del alma gemela y relaciones duraderas que tengan un final feliz. Pero ¿por qué nuestra realidad es diferente a los cuentos de hadas?
Disfrutar de una relación de pareja, un noviazgo o matrimonio siempre va a requerir de trabajo duro, mucha fuerza y sobre todo disciplina. Cualquier relación que valga la pena, siempre va a llevar un poco de trabajo. La satisfacción verdadera se manifiesta cuando se obtiene un buen resultado, proveniente del back to basics en cuanto a las reglas de la conquista, el romance y la entrega con tu pareja se refiere. ¿Cuándo haz visto a una princesa de cuento de hadas conquistar a su príncipe? ¿Invitarlo a salir? ¿Rogarle? ¿Perseguirlo? Nunca, ¿verdad? Siempre es all the way around, ¿right?
Actualmente me encuentro trabajando en un libro que se llama “Amar como los hombres”, el cual estoy a punto de entregar a mi editor y en donde por medio de cien frases, exploro el hecho de que las mujeres están cambiando de rol, asumiendo ellas el papel del hombre. 

Tengo total certeza que las relaciones en donde la mujer es la que conquista, tienen menor probabilidad de éxito que en aquellas en las que el hombre es el que mueve cielo, mar y tierra por captar la atención su conquista y por hacer circo, maroma y teatro para que ella sea atrapada en esa etapa donde un millón de mariposas se apoderan de nuestro estómago.

Sí, el amor debe costar y mucho, tanto para el hombre en cortejar a la mujer, buscarla, invitarla y hacerla sentir especial; como para la mujer en hold a little back y dejar que el hombre la guíe en el camino de la conquista.

Es momento en que hombres, mujeres sin importar su edad, estado civil y concepción ideológica, se entreguen al hecho de explorar el mundo donde el amor no es cosa fácil, en donde el amor tiene millones de vertientes a explorar, donde las relaciones y personas que valen la pena cuestan mucho obtenerlas.

Es momento de comenzar a experimentar relaciones que tenga mucho futuro, donde nuestra alma se vaya alimentando de deseo por estar con “esa persona”, por imaginar “qué estará haciendo”, “por extrañarla”, por querer saber en cada minuto del día “cómo se encuentra”.

El deseo es el camino a la felicidad, al amor, al intrincado mundo de satisfacción en el que las cosas y las personas que queremos, cuestan y mucho…

25 de agosto de 2011

¿Por qué los besos nos delatan?


Todos, sin excepción, buscamos el amor en cuerpo, alma y espíritu; muchas veces buscamos situaciones temporales, fugaces, pero muy en el fondo siempre tenemos la esperanza de que ese sentimiento, y el amor, permanezcan con nosotros para siempre.

Comprender las implicaciones que nos trae la responsabilidad, para poder tener una vida sexual asombrosa, es comenzar a entenderlo todo. Y al referirme a un todo, es querer abordar el tema de la plenitud en total plenitud.
El sexo esta cargado de un gran significado y de una importancia tremenda, la cual da comienzo con el juego preliminar. El foreplay resulta esencial para que al momento de hacer el amor, la experiencia se convierta en algo único, tomando en cuenta que los humanos somos seres profundamente sexuales. Tenemos un instinto que nos impulsa para que todas nuestras acciones desemboquen en remuneraciones llenas de profundo deseo y placer.
Hablando de deseo, Michael Berg escribe sobre el deseo sexual, y lo describe como el más fuerte de todos los deseos humanos. Pero, ¿qué es el deseo para un hombre y para una mujer?

Siempre escribo mis columnas sola, producto de un análisis previo, pero no se por qué justo hoy, me encuentro distraída y con necesidad de ayuda para poder llegar a algún tipo de consenso en este tema en particular.

Diez minutos después de haber abierto por primera vez mis ojos en este día, recibí un mensaje en Whatsapp de parte del autor de una frase, que me causó un reto: 

¿Qué, ya te vas a poner muy escritora conmigo?

-¿Ya despertaste? ¿Qué vas a escribir?
-Creo que de los besos, así como irme por partes, arrancar de lo esencial.
-¿Con los besos?
-Ayúdame, ¿qué se te ocurre? Ya bajé y me senté en el comedor a escribirla.
-¿Ya empezaste o estás en cero todavía?
- Ya abrí Word, que ya es un inicio.
- Pero, ¿tienes tema?
-Sí, quiero darle continuidad a la columna de la semana pasada.
-A ver, déjame leerla otra vez, a ver qué se me ocurre.
-No sé por qué estos días en que he estado haciendo homme office, he estado distraída como ahorita, no termino de concentrarme del todo, pero creo que voy a hablar del poder de besarse.
-¿Cómo que del poder?
-De la importancia de los besos como una manera de conectarte con tu pareja.
-Pero no es la única. Es la más básica ó fácil.
-No, no es la única, pero es la primera ¿no? De eso depende todo, de si se logra alguna conexión al momento de besarse. Si no hay química en los besos, es muy difícil que exista para algo más. No es algo que se trabaje, es de forma natural, de la atracción que existe entre las dos personas. For me it´s "that chill in the backbone", no se tiene con todos.
-Sí, es la primera. El primer beso también te dice muchísimo de la otra persona. O si existe algo más, o es 100% físico. El beso también puede decir mucho de lo que piensa la persona de ti. ¿Sí me entiendes? Mucha gente tiene relaciones y no se dan besos, eso es una relación 100% física. Una prostituta de hecho no da besos y ni un hombre los busca.
-Tienes muchísima razón. El beso es la demostración de lo que verdaderamente la otra persona siente por ti. Una brújula. No lo había visto de esa forma, los humanos estamos hechos de deseo, pero también el alma puede sentir amor antes que deseo, y eso puede cambiar toda la experiencia.
-Sí, puede ser cualquiera de las dos. Pero el beso te delata.

El deseo de un hombre y de una mujer en términos esenciales es el mismo. La conversación anterior es un ejemplo de ello, los puntos de vista pueden diferir en pequeñas vertientes, pero el sentimiento profundo de conexión es delator, el alma no puede engañar al cuerpo, aunque el cuerpo sí puede disfrazar los verdaderos sentimientos del alma humana.

El beso, es un fusionador de almas al momento en el que los alientos se mezclan. Un beso hace que dos almas se unan, te delata, genera que el deseo de género se convierta en uno solo, en el ser humano en su naturaleza primaria.

22 de agosto de 2011

¿Cómo tener una vida sexual asombrosa?



El hombre y la mujer actuales enfrentan asuntos sexuales contemporáneos, que se encuentran lejos de algún tipo de resolución. Dichos asuntos, en lugar de llevar al ser humano a un nivel espiritual más elevado, nos tienen presos en estilos que se encuentran lejos de ser sinceros en la mayoría de los casos.

La sociedad actual se encuentra esclavizada por la inmediatez sexual y gratificación inmediata; desconoce el significado verdadero del , el , la muerte, el alma humana y sobre todo del significado primario de nuestra existencia.
¿Por qué comenzar a tomar responsabilidad en cuanto al sexo se refiere?, ¿si no existiera algún tipo de responsabilidad implícita en este tema, el alma se encontraría totalmente perdida? Mi estilo, forma y fondo de escritura van lejanos a este tipo de temas, pero últimamente me encuentro vulnerable ante las situaciones a puerta cerrada que personas cercanas a mi han tenido la confianza de contarme.
Hoy dedico esta columna a todas las parejas del mundo, a esas parejas que se encuentran luchando por descubrir en cada uno de sus cuerpos la verdadera intimidad y una pasión sexual sustentada por el amor en cuerpo, alma y espíritu permanente.

En últimas fechas, en cada reunión de mis amigas, la plática siempre termina siendo de sexo, aunque a final de cuentas en las reuniones de mujeres siempre termina tratándose de ello; aunado al hecho, casualmente me encuentro leyendo el libro “Kabbalah y Sexo” de Yehudá Berg y de repente todas las interrogantes y cuestionamientos se han multiplicado en mi persona.

La sexualidad es tan compleja, y su comprensión muchas veces implica tal enigma, que hay que hablar sobre sexo y de mucho sexo para que con la experiencia o habilidad de las amistades, comprendamos un poco más cada uno de los misterios alrededor de la plenitud sexual.

Todos sabemos de qué va el sexo y de qué trata la vida, pero creo que pocos están conscientes en realidad de que tratan el sexo y la vida, desde una perspectiva única. Placer y pasión es algo que buscamos constantemente en nuestras relaciones de pareja, pero ¿cómo hacemos que esa pasión y ese placer sean infinitos, que no se acaben nunca y sobre todo, con la misma pareja?

Estamos acostumbrados a los prejuicios con los que la religión asocia al sexo directamente con vergüenza, culpa y sobre todo deshonra. Según mi punto de vista, el sexo no es un mal necesario y se encuentra lejano a algún tipo de pecado. Estoy convencida que la satisfacción del cuerpo es hasta cierto punto sagrada, debemos de ver nuestros cuerpos como templos, a los que de debemos siempre unificar con la satisfacción del alma.
¿Cómo tener una vida sexual asombrosa? ¿Cómo hacer del sexo una experiencia satisfactoria? ¿Cómo conocer el sexo desde un punto de vista en el que sea mucho más de lo que podríamos siquiera imaginar? El sexo placentero e intenso en una pareja estándar dura a lo mucho un año, luego se convierte en rutina, muchas veces aburrido y acaba siendo una tarea más en el to do list diario.
¿Pero el sexo fue concebido para ser así? La respuesta es NO. El sexo es una fuente de pasión ilimitada, repleta de placer profundo y de excitación que nos deja sin aliento. En el comienzo hubo sexo y siempre lo ha habido. El sexo está cargado de una gran significado e importancia y si canalizamos bien nuestra energía sexual, podremos extender la experiencia más allá de las paredes de nuestra habitación.

Muchas ideas qué explorar en cuanto al sexo y una infinidad de detalles al respecto. Por ello cambiaré totalmente el sentido de esta columna. Me encuentro en la búsqueda de respuestas, en un proceso de analizar antes de asumir, de entender y explorar junto con ustedes estas cuestiones esenciales en el buen ejercicio del ser humano, para que con lo que vayamos descubriendo al respecto, podamos crecer juntos y hacer del sexo una aceptación.