30 de mayo de 2010

Escrito 7: Sirena se acerca al mar. Serie: Los Huevos del Perro y una exploración incisiva sobre el divorcio y otros temas irrelevantes.



Escrito 7: Sirena se acerca al mar. 
Serie: Los Huevos del Perro, una exploración incisiva sobre el divorcio y otros temas irrelevantes.


La vida de una sirena no responde al ciclo de vida normal y natural de cualquier ser humano. Confieso que estoy aprendiendo a ser sirena y sobre todo a orientar mi sirenéo que estaba sumamente perdido. 

¿Cuál es el ciclo de vida de una sirena?, ¿qué siente y qué vive una sirena?, estas preguntas se hacen muy presentes en mi vida, sobre todo ahora que La Sirenita sigue desorientada con respecto a su decisión, porque aún no se anima a correr hacia el castillo o regresar a la cabaña. Sigue parada justo en el medio.

Hoy soy una sirena que se ha alejado de la ciudad de México para participar activamente en la conducción de un proyecto con un actor político de alto perfil. 

La propuesta, la decisión y el hecho de volar hacia mi caluroso destino fue en un abrir y cerrar de ojos. Mi compañera en este proceso de decisión ha sido Elizabeth Gilbert, la autora de “Comer, rezar y amar”, no me queda duda que los libros siempre llegan en el momento indicado y este libro en particular me llegó como un chocolate o medicina para el alma. 

Mi corazón y sobre todo mis sentimientos necesitaban alimentarse de algo y sentirse en compañía. Elizabeth, aún sin conocerla ha sido mi amiga a lo largo de los últimos diez días, tanto, que gracias a la fuerza y valentía en sus decisiones decidí darle u vuelco a mi vida y acepté mudarme por cincuenta días a este caluroso destino.

Creo en las pausas y creo en los cambios.

No se que me espere en este cambio, lo que sí sé, es que las decisiones y sobre todo la toma de ellas es un proceso interno del ser humano, que en mi particular caso ha hecho que mi sirenéo comience a encontrar el rumbo, a sentirse cómodo y sobre todo, comience asumir que, como sirena, me encuentro cerca del mar y tomando las riendas de mis decisiones.

11 de mayo de 2010

Escrito 6: ¿Y mi sirenita apá? Serie: Los Huevos del Perro y una exploración incisiva sobre el divorcio y otros temas irrelevantes.


Escrito 4: ¿Y mi sirenita apá?
Serie: Los Huevos del Perro, una exploración incisiva sobre el divorcio y otros temas irrelevantes.

Poco supe de La Sirenita esta semana, hablé brevemente con ella, pidiéndome ayuda para abrir su cuenta de twitter y que le explicara como usarlo. Por motivos de trabajo no la pude ver y por lo tanto su twitter sigue pendiente y mas que nada el tutorial necesario para que La Sirenita ya sea parte del ciberespacio de 140 caracteres.

Pensando sobre qué podía escribir esta semana, ya que no tengo el update necesario para llenar de contenido y seguir el proceso de si La Sirenita elige quedarse en su cabaña o correr hacia el castillo, siendo que esta columna esta enfocada a la encrucijada sobre si se debe divorciar o no.


Me di cuenta que no era necesario alzar el teléfono y propiciar una larga conversación para tener material para escribir, porque como mujer, creo que llevo una Sirenita dentro, en el sentido de que no importa la encrucijada por la que estemos atravesando, siempre nos encontramos en situaciones en nuestras vidas, donde debemos dejar ir, buscar nuevos caminos, darle forma a las soluciones mediante nuevas formas de pensamiento y sobre todo afrontando las consecuencias de nuestros actos.

Apenas llevaba escasos renglones redactados de esta columna, cuando recibí un e-mail de mi papá en mi blackberry, en resumidas cuentas me dijo que había hablado con mi mamá y le había comentado que estaba muy fría e indiferente con ella y si no cambiaba mi actitud no le iba a quedar de otra mas que dejarme de hablar, porque esto tiene a mi mamá muy triste. Contesté el e-mail inmediatamente reaccionando al segundo y diciendo: “saben que los quiero y si he estado fría ha sido por fallas de comunicación, no por otra cosa”.

¿Y mi sirenita apá? Creo que traigo distraído el sirenéo, mi respuesta fue no enfrentar la situación y tratarme de salir por la tangente lo mas rápido posible. 


Me detuve a pensar el e-mail y las palabras de mi papá son muy ciertas, esta Sirenita que llevo dentro, anda medio perdida, no ha entrado en su zona de comfort, esta casa nueva la tiene “cómoda” pero no se termina de adaptar del todo, el ritmo de trabajo aumenta exponencialmente y aunque no lo acepte, se estresa, hasta el punto de no poder dormir por no tener material de escritura y fallar en la fecha de entrega de alguna de sus publicaciones y claro, su libro.

Todo se centra a su libro. Mi libro me tiene en crisis, me tiene enojada conmigo misma, quiero dejarlo ir, pero no puedo desprenderme de él, sin duda ese es el mas grande problema de todos.

Tengo que aceptar que mando escasas señales de humo a mis papás, diciendo por aquí ando, por aquí voy y hacia allá me dirijo y no mas. Porque no tengo mas que decir, porque estoy tratando de encontrar qué decir y cómo decirlo, no es porque no quiera o me escude en miles de justificaciones en esta cuartilla, o los confunda entre tantas palabras, por eso, debo aplicar mi capacidad de síntesis, que mucho trabajo y estudio me ha costado desarrollarla para aplicarla en mis procesos literarios, así que a resumidas cuentas esto es lo que tengo y debo decir:

“Hoy es 10 de mayo y hago pública una disculpa hacia mi mamá, teniéndolos a ustedes como testigos, porque para mí, no hay nada mas difícil que escribir mis verdades, por mas naturales que suenen. Por eso mamá, perdón, por hacerte sentir mal, por no comunicarme y sobre todo por no demostrarte que aquí estoy y que aquí estaré siempre para ti.”

Escrito 5: Carlota y Fabio. Serie: Los Huevos del Perro y una exploración incisiva sobre el divorcio y otros temas irrelevantes.


Escrito 4: Carlota y Fabio. 
Serie: Los Huevos del Perro, una exploración incisiva sobre el divorcio y otros temas irrelevantes.

La toma de decisiones es un tema que ha estado presente en mi vida con una constancia fuera de lo normal en los últimos meses. Por fuera de lo normal, me refiero a que ha sido una decisión tras de otra, hasta el punto de decir basta. La toma de decisiones me ha llevado ha aumentar el número de responsabilidades en mi vida. Dos de esas responsabilidades llegaron a mí desde hace un año y responden bajo el nombre de Carlota y Fabio, dos seres acuáticos menores a diez centímetros que dependen de mí.

Carlota llegó a consecuencia de Fabio, para que no estuviera solo y Fabio fue un encargo de un amigo, me pidió que lo cuidara dos semanas en lo que se iba de vacaciones. Ese fue el momento en el que un pez beta entro en mi vida, representando mucha responsabilidad. Consideré prudente enfrentarme conmigo misma, ante el hecho de probarme si podría ser lo suficientemente responsable para darle de comer dos veces al día, limpiar su pecera y por lo menos tres veces al día, asomarme a su pecera a ver si respiraba y seguía formando parte del mundo de los vivos.

A la semana de estar cuidando a Fabio, me salió un viaje de trabajo largo, no tenía a nadie con quien dejar encargado al pececito, en ese entonces me encontraba viviendo en el Puerto de Veracruz, pero no contaba con nadie de confianza al cual encargárselo, por lo que no me quedó de otra que llevarme a Fabio conmigo dentro de una jarra de agua que tenía una tapa, para no correr el riesgo que se saliera. Fabio anduvo conmigo como en cinco ciudades de la república hasta que se estableció conmigo en las vacaciones en Coatzacoalcos.

Carlota fue una insistencia de mi papá en dichas vacaciones, para que Fabio no se sintiera solo. La fui a comprar y la escogí, porque me cayó bien la velocidad con la que nadaba con respecto a otras pecesitas. Llegando a mi casa, la puse en la misma pecera que Fabio y ¿cuál fue mi sorpresa? que los peces beta no pueden estar juntos porque se matan, vaya noticia. 


Carlota tenía la cola mordida de los intentos de Fabio por matarla, así que los separé y por lo tanto tuve que comprar otra pecera mientras que la responsabilidad de dos semanas ya se había convertido en tres meses, pues no había regresado al Puerto de Veracruz y por lo tanto no había podido entregar a Fabio a su dueño.

Ponerle fin a la soledad de Fabio, aumentó mis responsabilidades de una manera inesperada y ahora tenia a mi cargo a dos peces y lo que era peor aun, el cuidado y mantenimiento de dos peceras. Confieso que no dormí la primera noche, pensando en como le iba a hacer y ¿si se me morían?, ¿si se me olvidaba darles de comer? y si mejor no convivía con ellos, no me fuera a encariñar y luego sería ridículo llorar por la muerte de dos pecesitos.

Carlota y Fabio han seguido viajando conmigo, ya no me puedo despegar de ellos, de hecho están a escasos metros de mi, mientras escribo y siento se me quedan viendo fijamente como con ojitos de “No se te vaya a ocurrir hacernos públicos”, mientras me volteo de tal manera que no pueda ver como se me quedan viendo, para contarles esta breve anécdota de cómo dos seres acuáticos de menos de diez centímetros, llegaron a mi vida con la brújula de la responsabilidad en su pecera y a mi no me quedó de otra mas que seguir las coordenadas de la brújula, responsabilizándome de mis actos, porque at some point a mis treinta años, debo de asumir que estoy madurando.

Escrito 4: Walking on a dream. Serie: Los Huevos del Perro, una exploración incisiva sobre el divorcio y otros temas irrelevantes.


Escrito 4: Walking on a dream. 
Serie:Los Huevos del Perro, una exploración incisiva sobre el divorcio y otros temas irrelevantes. 

How can i explain?: No había tenido el tiempo de sentarme con la responsabilidad y prudencia adecuada a escribir mi primera colaboración para “Solo Opiniones”. We are always running for the thrill of it: pero esta colaboración tiene semanas rondando por mi mente, desde el primer momento, supe que quería hablar de todo aquello que acontece en el ser humano para dar pie a acciones diferenciadoras, retratando todas aquellas pasiones privadas que se desenvuelven en lugares públicos mediante manifestaciones artísticas o de repercusión de algún índole político, económico o con algún tipo de relevancia.

Una vez que definí el rumbo de la columna empecé buscando la primera historia, me pareció oportuno ir en busca de artistas que viven y experimentan esta catarsis, plasmándola en obras de arte y justo en ese momento la solución era una reseña en cuanto al artista contemporáneo, tomando como punto de partida zona Maco.

Días después cambió la inquietud, ¿para qué retratar a artistas, quienes tienen bien encaminado su proceso creativo, si existen historias que aun no encuentran su fuga? 


El tema, “Familias en autodestrucción”, sonaba ideal, tomando como referencia una situación muy cercana y personal, donde la avaricia por el dinero lleva al ser humano a cometer acciones insospechadas, pero había algo que me hacia detenerme presintiendo que no iba por ahí el asunto.

Always pushing up the hill searching for the thrill of it: Mi corazón me decía sigue buscando, pasiones privadas, existen, lo anterior ya esta muy comentado, observa con detenimiento y ve las pasiones que atañen a las personas, puedes tener una buena idea, pero no es la dirección adecuada para que el lector se enganche y sobre todo sea un tema inédito. 


On and on and on we are calling out and out again: Fue así como hasta hoy, domingo 2 de mayo, a las 7:24 PM, escuchando la canción “Walking on a dream” de Empire of the sun, con un documento de Word en blanco, sin saber cómo enfrentarme al teclado, teniendo todo y a la vez nada que decir, decidí que si mi corazón no ha dejado que establezca la dirección correcta de esta columna semanal, cambiándome siempre el tema o línea editorial al cual me quiero dirigir, probablemente es porque debía prestarle atención.

Si me está moleste y moleste, es porque tal vez deba hablarles del corazón de una escritora que día a día esta viendo la forma de combatir con mil monstruos para poder reflejar en sus letras sus pasiones mas ocultas.

Hoy, estoy aquí hablándoles desde lo mas profundo de mi corazón, haciendo públicos mis miedos, tratándome de entender, para que por ende me entiendas, para que veas y comprendas que hay detrás de la ola de tweets de la que soy presa para liberar tensiones y emociones, de lo que pasa cuando escribo, cuando amo, de la capacidad que tengo de crear relaciones poco comunes,¿dónde acumulo tanto dolor cuando ya no se donde acomodarlo?, de esta especie de mujeres decididas de las que formo parte, que es una especie de mujeres en extinción, de cuando me convierto en humana y dejo a un lado la frialdad para convertirme en cálida y soy presa de la tristeza, de las mil y una veces en las que cuestiono mis decisiones, llegando al punto de volverme loca y ¿cómo encuentro la forma?


Porque mi parte emocional, luego ¿quién me la defiende? y dónde, sí, dónde encontraré a ese hombre que no es solo para una noche, sino para formar una familia. Mi familia.

6 de mayo de 2010

Escrito 3: La Sirenita, ¿cabaña o castillo? Serie: Los Huevos del Perro, una exploración incisiva sobre el divorcio y otros temas irrelevantes.





Escrito 3: La Sirenita, ¿cabaña o castillo?
Serie: 
Los Huevos del Perro, una exploración incisiva sobre el divorcio y otros temas irrelevantes. 

Sufrir es doloroso y no lo digo por que me encante poner sal en la herida de La Sirenita, sino porque hay veces en que las historias por mas que queramos que inmediatamente tengan un semi final feliz o qué mejor, un final feliz con príncipe azul, castillo y carruaje a la puerta, lo que sucede es diferente, pues nos encontramos paradas en el medio, volteamos a ver a un lado y vemos al príncipe y al castillo a lo lejos, volteamos del otro lado y vemos una cabaña sacando humo de la chimenea bajo un paisaje sombrío y aburrido, de la cual acabamos de salir corriendo.



¿Qué sucede cuando estamos justo en el medio?, en el momento de tomar la decisión de correr hacia el príncipe y dormir como princesa en el castillo o regresar a la cabaña bajo el paisaje sombrío a dormir en la misma cama de siempre. 


En el medio, en el momento de la decisión, es cuanto todo pasa, cuando ocurren las historias y sobre todo es cuando el dolor nos jala hacia la cabaña y nos llena de temor hacia el castillo.

Sufrir es doloroso, más, cuando te sientes sola y no sabes lidiar con la soledad. 


La Sirenita se ha valido del esoterismo yéndose a leer las cartas y escuchando un futuro promisorio digno de envalentonar a cualquiera, ha llorado, ha padecido y ha dudado, ha dudado mucho y en esa duda se está gastando el combustible de energía que le proporcionó el esoterismo.

La separación de La Sirenita era un divorcio definitivo, pero momentos que se convierten en semanas hacen de este proceso una separación y nada más. La Sirenita debe dar un paso hacia delante, ¿pero de dónde saca las fuerzas?, ¿de dónde se agarra si económicamente no esta estable?, ¿de dónde se dice a si misma, volverás a ser feliz si ahorita todo es gris y el panorama es peor que incierto?, ¿de dónde adquiere la seguridad para decir, voy a volver a enamorarme?.

¿Cuáles son los secretos de las despedidas?, ¿de dónde se adquiere esa fuerza para cargar el combustible, no para dar un paso, sino para correr hacia la solución? La solución sin duda es el divorcio, la separación es el problema, es vivir en una cuerda floja que poco a poco va perdiendo la tensión y corre el riesgo de romperse brutalmente.

La Sirenita está separada y se pregunta: ¿regreso a mi matrimonio o me divorcio? 


Una interrogante que advierte millones de respuestas dependiendo de donde la queramos ver. La sirenita es la única que puede responder ante esta separación ya que sufrir es doloroso. Una separación es sufrimiento y es muy arriegado vivir sostenida de esa cuerda floja, porque mientras menos valor se tiene, menos fuerzas nos quedan y entre menos fuerzas tengamos, ¿de qué nos podemos valer para salir adelante?

Sirenita solo tengo una pregunta para ti: ¿Cabaña o Castillo?